Falta de concentración ¿el origen de muchos de nuestros problemas?

Dejar de Fumar es Facil • Octubre 21, 2013 • 3 Comentarios

En esta ocasión quisiera comentarles sobre una facultad de nuestro ser: el pensar. Sucede que esta habilidad se ha relacionado a lo largo de la historia evolutiva, con el generar planes y estrategias para ayudarnos a resolver los problemas y requerimientos a los que la vida nos enfrenta.

 Sin embargo, en nuestras sociedades modernas, esta facultad, está en cierta manera hipertrofiada. Dado el ajetreo del estilo de vida que llevamos en las ciudades, nuestra mente está siempre “hiper alerta”, pre – ocupada de lo que será el futuro: de llegar a la hora, de cumplir, de tener lo suficiente para llegar a fin de mes, del colegio de los hijos; o bien atada al pasado: recordando lo injusta que ha sido la vida con nosotros, los malos ratos, a aquellas personas que han sido groseras con nosotros o nos han traicionado. Y así revivimos en nuestra imaginación una y otra vez tales episodios (que muchas veces hace tiempo han dejado de suceder, notémoslo o no).

 De este modo vivimos en un mundo que no existe más que dentro de nuestras cabezas, que no tiene ningún sustrato material, y muchas veces nos limita a la hora de desempeñarnos eficientemente en nuestras vidas o tomar “buenas” decisiones. En lugar de hacer, pensamos.

De estos juegos de la mente, brotan toda clase de estados emocionales molestos como ansiedades, miedos, rabias, tristezas, estrés; y de ellos, cuando se nos vuelve costumbre percibir la vida de este modo, toda clase de trastornos emocionales que deterioran nuestra salud física y psicológica (depresiones, fobias, adicciones, trastornos de la alimentación, del sueño, por sólo mencionar algunos). Haciendo una metáfora con los ordenadores, funcionamos como un computador al cual no se le ha corrido un antivirus, y que al navegar por internet, se despliegan toda clase de propagandas y software espías, que hacen que el funcionamiento del mismo sea más lento y pesado de lo que en realidad es.

El problema es, que una vez dentro este círculo, es muy difícil salir de él, pues sentimos este modo de funcionar como “normal”, como si siempre hubiéremos actuado de esta manera; mas, intenten recordar el momento de sus vidas, cuando esta facultad de nuestra mente logró tanto protagonismo. Si miramos a los niños, estos no viven desde la mente, sino desde la acción, por esto juegan, hacen, corren, rebosan de energía y creatividad (a no ser claro que estén deprimidos o pasando por una crisis).

Entonces, ¿cuándo o dónde se salió todo de control? Para responder esta interrogante, remitiré a otra facultad de nuestra mente: la atención. Esta opera como el foco de una cámara filmadora, percibiendo y registrando nuestras vivencias, para que podamos responder activamente en función de ellas. Sucede entonces, que si el foco de la cámara está vertido hacia nuestros pensamientos, dejamos de percibir el mundo y lo que en el sucede, y vivimos en un mundo de fantasía en el mal sentido de la palabra; y así puede que se nos pase la vida.

En la teoría, la solución a todo esto parece sencilla, simplemente se trataría de mantener la concentración en nuestra mirada, en lo que ocurre a nuestro al rededor, en nuestra respiración, en el cuerpo y como todo esto se interrelaciona, siendo de este modo dueños de nuestro ser y accionar en el mundo. Mas, en realidad puede que transcurridos unos instantes, ahí estén de nuevo esos intrusos pensamientos (p.e: que estrés, ¿vamos a fumar?”, “ahora el cigarrito de después de almuerzo”, “que aburrimiento esta reunión, que ganas de fumar un pucho”).

 Al perder nuestra concentración, sin darnos cuenta perdemos mucho: el control de nuestras vidas, y la libertad, la capacidad de elegir por uno mismo, pues estamos a la merced de programas mentales que operan en automático, y continuando con la metáfora del ordenador, nuestro desempeño disminuye.

¿Existe alguna posibilidad de mejorar o entrenar la atención y la concentración para recuperar el control de nuestras vidas?

Sí. Existen variadas maneras. Una de ellas es el mindfulness o práctica de la atención plena, que consiste en ejercicios para desarrollar tales habilidades, basados en la meditación que en este sentido opera como una técnica para incrementar estas habilidades, a la vez que nos ayuda a tomar contacto con nuestro cuerpo, respiración, con como nos sentimos y nos otorga una serie de beneficios para nuestra salud (alivia el estrés, mejora la calidad del sueño, disminuye la irritabilidad, nos da energía y vitalidad).

 Otra son las terapias de origen cognitivo – conductual , que nos llevan a tomar conciencia de los contenidos de nuestros pensamientos y su relación con los estados emocionales, junto a los automatismos que muchas veces pasamos por alto y nos llevan a actuar de manera rígida y cargada de sufrimiento (ira, tristeza, miedo, aburrimiento).

A la hora de combatir las adicciones, muchos estudios muestran que una combinación de ambas metodologías entregan los mejores resultados, es por eso que en Dejalo.org, hemos diseñado para ofrecerles un programa.

Daniel Varas Sepúlveda.
Psicólogo.
Fundador centro de concentración y sanación con plantas medicinales “Ojo de Luna”.
Dirección consulta:
Antonio Varas 175, of. 309,  Providencia.
Teléfono: (022) 365 0019  / 9 – 7794944
Correo electrónico: davaras@uc.cl

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